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¿Por qué Hablamos Islam?

¿Por qué Hablamos Islam?

Por Wendy Umm Uthman

Muchos nos han entrevistado, ya sea formalmente, o por curiosidad, preguntándonos las razones porque decidimos comenzar Hablamos Islam, y Hablamos Islam Niños en particular. ¿Cuál fue nuestra motivación y qué es la inspiración? SubhanAllah, La respuesta es simple. Es un deber. Desde que tuvimos nuestros hijos, supimos que el enseñarles el Islam seria una prioridad y otra prioridad era mantener nuestra identidad como musulmanes latinos de habla-hispana. Entendemos que llevamos una responsabilidad de dawah con nuestras familias y no podemos perder el vínculo que nos une a ellos, nuestro idioma.

 

"Ha sido narrado por la autoridad de Ibn Omar que el Profeta (que la paz este con él) dijo: Tengan cuidado. Cada uno de ustedes es un pastor y cada uno es responsable por su rebaño. El Califa es un pastor para su gente y será interrogado acerca de ellos (por como condujo los asuntos de ellos). Un hombre es un guardián sobre los miembros de su familia y será interrogado acerca de ellos (en cuanto a como cuido de ellos físicamente y moralmente). Una mujer está a cargo de la casa de su esposo y sus hijos y será interrogada acerca de ellos (con respecto a como manejó su hogar y crió a sus hijos). Un sirviente es un guardián sobre la propiedad de su patrón y será interrogado por eso (por cómo protegió lo que estaba bajo su confianza). Tengan cuidado; cada uno de ustedes es un guardián y cada uno de ustedes será interrogado acerca de sus responsabilidades." (Sajih Muslim, Libro 020, Hadiz 4496)

Este hadiz nos explica nuestros papeles cómo esposos y esposas, padres y madres, líderes y siervientes, etc. Sabemos por este hadiz que nosotros somos responsables por aquellos que están bajo nuestro cuidado. Entonces la más grande responsabilidad es enseñarles a nuestros seres queridos, especialmente los que dependen de nosotros, sobre el Islam, sobre cómo adorarle a Allah correctamente.

Alhamdulillah, tenemos una guía para seguir. Tenemos el manual y también un maestro que nos explicó exactamente lo que debemos hacer para llevar acabo nuestros papeles como musulmanes. Nuestro manual es el Corán y nuestro maestro es el Profeta Muhammad, sullalahu alaihi wa salaam. Ya entendemos por el hadiz que mencione, nuestra responsabilidad para con nuestros hijos. Pero quiero mencionar algunas aleyas específicas en el Corán. Estas aleyas llevan mucho peso, ya que no sólo nos explican, sino que también nos advierten.

La primera es la siguiente:

Surah At Tahrim

66:6 ¡Creyentes! Guardaos, vosotros y vuestras familias, de un Fuego cuyo combustible lo forman hombres y piedras, y sobre el que habrá ángeles gigantescos, poderosos, que no desobedecen a Alá en lo que les ordena, sino que hacen lo que se les ordena.

Masha’Allah, este verso es tan bello como es escalofriante. Allah nos está ordenando que salvemos a nuestras familias del Fuego. Este Fuego terrible que nos puede consumir a todos si no seguimos las ordenes de nuestro Seños. Allahu musta’an. Que Allah nos proteja.

En otro verso, Allah dice:

Surah Az-Zumar

39:15 Di: «Perderán quienes se pierdan a sí mismos y pierdan a sus familias el día de la Resurrección. ¿No es ésa una pérdida manifiesta?»

Aquí Allah dice que los verdaderos perdedores en el Día del Juicio serán los que no sólo se perdieron a sí mismos, sino también a sus familias. Dejaron perder a sus familias porque no les enseñaron los principios de la fe. SubhanAllah, ellos serán los perdedores, y que pérdida tan desagradable.

Por medio de estos dos versos, sabemos que es importante enseñarle a nuestros seres queridos todo lo que necesitan saber para tener una base firme en la religión. Debemos comenzar con nosotros mismos, con nuestros esposos o esposas, y con nuestros hijos. Yo diría, especialmente con nuestros hijos porque debemos prepararlos a ellos para llevar una vida virtuosa. Ellos serán los que suplicarán por nosotros cuando estemos enfermos y cuando ya no estemos. Si no invertimos en ellos ahora, perderemos una gran oportunidad para guiarlos en el mejor camino.

Cuando los niños están jovencitos, es el mejor tiempo para la enseñanza. Ellos son como esponjas o como una masa lista para moldear. Y es increíble lo rápido que los niños aprenden. En tan solo unos años, ellos han aprendido a hablar, caminar, comer, saltar, jugar, y su vocabulario crece y crece cada día. Por eso es crucial comenzar a introducir el Islam en sus vidas a una temprana edad. Igualmente debemos tomar en cuenta que si nosotros no establecemos una base en el hogar, aunque los niños vayan a una escuela islámica o no, ellos encontrarán otros maestros y no se sabe si esos maestros les enseñaran la religión correctamente. Hemos visto muchos casos en los cuales jóvenes se han desviado y han caído en el extremismo, sea el extremismo antirreligioso o el extremismo religioso. Estos casos se tratan de muchachos que no han aprendido lo básico sobre el Islam ni han sabido como implementarlo. Que Allah nos proteja a nosotros y a nuestras familias de ser desviados y caer en las garras de Shaiytaan. Amin.

Existe una surah en el Corán donde vemos a un padre hablándole a su hijo sobre el Islam. Y quiero compartir algunas de estas aleyas porque nos sirven como ejemplo de cómo debemos explicarles a los niños la fe.

Surah Luqman:

31:12 Dimos a Luqmán la sabiduría: «¡Sé agradecido con Alá! Quien es agradecido lo es, en realidad, en provecho propio. Quien es desagradecido... Alá Se basta a Sí mismo, es digno de alabanza».

13 Y cuando Luqmán amonestó a su hijo, diciéndole: «¡Hijito! ¡No asocies a Alá otros dioses, que la asociación es una impiedad enorme!».

14 Hemos ordenado al hombre con respecto a sus padres -su madre le llevó sufriendo pena tras pena y le destetó a los dos años-: «Sé agradecido conmigo y con tus padres. ¡Soy Yo el fin de todo!

15 Pero, si te insisten en que Me asocies aquello de que no tienes conocimiento, ¡no les obedezcas! En la vida de acá ¡pórtate amablemente con ellos! ¡Sigue el camino de quien vuelve a Mí arrepentido! Luego, volveréis a Mí y ya os informaré de lo que hacíais».

16 «¡Hijito! Aunque se trate de algo del peso de un grano de mostaza y esté escondido en una roca, en los cielos o en la tierra, Alá lo sacará a luz. Alá es sutil, está bien informado.

17 ¡Hijito! ¡Haz la azalá! ¡Ordena lo que está bien y prohíbe lo que está mal! ¡Ten paciencia ante la adversidad! ¡Eso sí que es dar muestras de resolución!

18 ¡No pongas mala cara a la gente, ni pises la tierra con insolencia! Alá no ama a nadie que sea presumido, jactancioso.

19 ¡Sé modesto en tus andares! ¡Habla en voz baja! ¡La voz más desagradable es, ciertamente, la del asno!»

20 ¿No veis que Alá ha sujetado a vuestro servicio lo que está en los cielos y en la tierra, y os ha colmado de Sus gracias, visibles u ocultas? Pero hay algunos hombres que discuten de Alá sin tener conocimiento, ni dirección, ni Escritura luminosa.

21 Y, cuando se les dice: «¡Seguid lo que Alá ha revelado!», dicen: «¡No, sino que seguiremos lo mismo que nuestros padres seguían!» ¿Y si el Demonio les llamara al castigo del fuego de la gehena?

22 Quien se somete a Alá y hace el bien se ase del asidero más firme. El fin de todo es Alá.

Llegando a la conclusion de la sura, Allah dice:

33 ¡Hombres! ¡Temed a vuestro Señor y tened miedo de un día en que el padre no pueda satisfacer por su hijo, ni el hijo por su padre! ¡Lo que Alá promete es verdad! ¡Que la vida de acá no os engañe, y que el Engañador no os engañe acerca de Alá!

Alhamdulillah. Que esto nos sirva como una guía y que podamos tomar ventaja de nuestro tiempo con nuestros hijos antes de que sea muy tarde. Le pedimos a Allah lo mejor en esta vida y en la próxima y que nos salve del fuego del infierno. Amin.

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